Aquél periodista protestó ardientemente en contra de la web Madrid
VO porque entendía que el ayuntamiento de Madrid atacaba de frente la libertad
de expresión. Cuando volvió a casa, como de costumbre, encontró a su mujer en
la cama con el chocho bien dilatado y chorreando semen ajeno. La mujer se
excusó diciendo que le fue infiel porque no estaba de acuerdo con su protesta,
porque la libertad de expresión es de todos. El periodista, perdonó por enésima
vez la infidelidad de su mujer. Al día siguiente le tocó escribir un artículo
sobre la manipulación que Telemadrid y TVE hacían de los gráficos estadísticos
siempre a favor del gobierno. Cuando volvió a casa, como de costumbre, encontró
a su mujer en la cama con el chocho bien dilatado y chorreando semen ajeno.


No hay comentarios:
Publicar un comentario